lunes, 20 de junio de 2011

Veinte, Veintiuno, castidad perdida

No sé cómo empezar esto, de hecho el día de hoy todo es confuso, no es un buen día, quiero que la tierra me trague y me vomite el miércoles.

Desde los primeros minutos del día de hoy todo ha sido una mierda, no he podido dormir nada no sé si es porque he estado pensando en lo que significa el día de hoy o es mi karma; no sé. Llego veinte minutos tarde (si todo veinte), y mi jefe me odia porque tengo un señor equis esperando ser entrevistado por mí. Si hoy soy de recursos humanos y tengo la responsabilidad de entrevistar a ciertas personas que enviaron su currículo. Solo sé que toda la noche no pude dormir porque te sentí más que nunca. No te siento para mí, te siento para la que era.

En la mente tengo mi rostro y el suyo cuando decidimos que ya era hora. No, nos íbamos a suicidar ni nada de eso, me refiero a que estaba preparada para perder mi castidad. Desde varias noches atrás, nos habíamos enganchado en juegos nocturnos en los que yo siempre ganaba y en los que el empezaba a perder el control. Sin embargo, esa noche fue diferente, ya habían pasado siete meses, tarde o temprano él tenía que ganar, yo lo sabía y aunque no estaba del todo segura accedí a que gane, no me arrepentí.

Sé que no fue el momento correcto por diversos motivos que aunque yo no haya querido me ataba a alguien más, yo me atreví a decirle está bien, ya. Todo este tiempo había muerto de miedo por lo que se comenta de esta primera experiencia, solo recuerdo que minutos antes estaba aterrada yo lo quería pero quizás en ese momento no era lo suficiente, no estaba enamorada, simplemente no estaba segura, las excusas se me acabaron y – es que no quiero arrepentirme, porque me sentiría mal. Ya no funcionaba.

Era lunes, yo fui a su casa después de mis clases de la universidad, eran como las 11:00pm, me quedaba a dormir como casi todos los lunes, llegue me bañe, hablamos, veíamos tele, comíamos, hacíamos todo juntos. Lo siguiente fue lo más extraño, divertido y rico que ha podido sucederme hasta ahora. No me sentí nada mal, todo lo contrario el hizo que todo sea perfecto. Por la mañana, me trajo desayuno a la cama, no fue cualquier desayuno, me trajo el mejor desayuno, el más parecido al que tomo desde hace años en casa lo hizo para que yo me sienta bien y así fue. El martes, teníamos clase por la noche, recuerdo que él tenía que hacer un trabajo no lo hizo por flojo, él es así siempre, nos quedamos todo el día juntos, comimos juntos, andábamos felices. Empezaba a enamorarme de él. Lo único malo de ese día, fue que tenía que llegar a casa en algún momento.

Mi cara era de felicidad infinita, por eso recuerdo todo de la mejor forma, quizás en esos días pensaba que un día como hoy, que se cumple un año a medianoche, estaríamos juntos. Yo solía cantar “Yo no sé mañana” para responder una pregunta tuya del futuro. La verdad es que yo no imagine que algún día esto podía pasarme, siempre creí que seriamos amigos. Pues así empezó todo y supongo que así debería de acabar. Hoy no estoy enamorada de ti, hoy te recuerdo con cariño por ser un año. Anoche, pensaba en que porque no te llamo y hoy nos vemos, podría ser algo así como una muestra de que esto no se olvide, pero no sé qué tanto lo quieras tú y mucho más que eso, no sé qué tanto lo quiera. Quizás eso solo lo descubra con una llamada que no se si hare, que no se si contestaras, que no se si harás.

Por otro lado, mi día ha estado detestable, en el trabajo no tengo idea de lo que estado haciendo en las entrevistas. Creo que llame a los que no tenía que llamar, creo que he perdido tiempo preguntándoles mil cosas. Lo más extraño de hoy es un tipo que debía contestar preguntas empezó ha hacérmelas a mi, me pregunto que haría el viernes? Y yo toda idiota (por distraída) le dije el sábado trabajo a las 8am. Poco después me preguntaba más cosas y yo seguía respondiendo hasta que me di cuenta de lo que estaba haciendo y le dije que yo era quien hacia las preguntas. El se rio y bueno me dijo que si no pasaba la entrevista me tenia como amiga y yo que carajoooooo!. Se fue y crei que todo había terminado ahí. Hasta que a la hora de almuerzo me llaman de un numero desconocido y me pregunta si podemos salir. WTFFFFF! Esto es el colmo mientras intento decirle que estoy ocupada me pongo a averiguar quien le dio mi numero, descubro que nadie lo hizo y diablos es todo un stoker que me facebookqeo. Que miedo digo, y hasta hace unos minutos me sigue llamando de números diferentes. Me rio y digo waooo que impacto, pienso que es un tanto apuesto quizás podamos salir a tomar algo. Pero me rehuso no quiero me da miedo, no quiero esto para mi. Ya es hora de salida y me iré acompañada por mi jefa que es tan linda que no dejara que me pase nada y que yo no cometa más torpezas

No hay comentarios: