Hace poco te colgué, a decir verdad me quede sin palabras, han pasado 34 minutos. Treinta y cuatro minutos que sentí que mi vida otra vez perdía el sentido. Me había dicho que no volvería a llorar pero tus palabras me dolieron y creo saber que no tienes ni idea de cuánto, supongo que mejor así por ti. Sin embargo, yo siento que ya no puedo luchar más por ti (aunque sé que lo volveré a hacer), te dije que quería decirte otra vez que eras solo mío y de nadie más, y me dices que quisieras decir lo mismo, a lo que cualquiera interpretaría como que soy una perra que anda revolcándose con quien quiere.
Nosotros siempre nos hemos dicho todo tipo de cosas, siento que siempre hubo la confianza para hacerlo pero nunca pensé que sobrepasarías el respeto. Si bien es cierto, no puedo decir que he sido una santa durante el tiempo que me dejaste de hablar, no me parece correcto que me digas tales barbaridades y mucho menos después de habernos internado en la playa y haber sido tan felices.
Sé que estos últimos días la confianza no nos ha acompañado, empiezo a entender que si las cosas no funcionan es porque no crees en mis palabras, no crees en lo que hago por ti, no crees o quieres solo creer lo que te conviene creer (porque soy yo la tonta que te cuenta TODO, cuando tú no haces lo mismo). Por otro lado, no puedo decirte que confío al 100% en ti, seria mentirnos no crees? Y es que es imposible confiar en alguien que me dice que no sabe que se inventara ahora para justificar de cierta forma haber desaparecido 4 días al no contestarle a esa tipita que no deja de llamarte. Se me hace difícil creer que le hayas explicado que no quieres nada con ella, discúlpame pero no puedo creer tal propósito tuyo, si ella sigue como p*ta sin clientes, llamándote.
Si pensaras en cómo debo sentirme cuando me dices por la tarde que sientes creer que me amas y en cuestión de horas me clavas un puñal (si como ese que me hiciste de broma mientras despertábamos) con tus palabras.
Quiero decirte muchas cosas, entre ellas las de quiero que seas mi chico, pero cada vez que estoy cerca esas 5 palabras empiezan a desvanecerse en mi mente y corazón cuando unas cuantas palabritas de más salen de tu deliciosa boca. Sin embargo, no me preocupa tanto porque tienes algo que aun no sé que es pero poco tiempo después las marcas con una tinta imborrable y quedará para siempre gravada. Pese a tu imborrable marca y a lo feliz que sé que podemos ser no puedo ahorrarme el sentimiento de tristeza que me inunda en estos momentos, por solo unas palabritas de más que ambos sabemos no son ciertas.
Yo no sé y ya no sé cómo hacerte entender que solo me importas TÚ, que para mí no existe otro hombre al que pueda hacerle el amor, que no he podido estar con otro porque me vuelvo impotente (tu me entiendes y no me importa quienes me lean) y es que eres mi locura, mi tranquilidad, el que me hace el día cuando me hablas como bebe, estoy en-amor-ada de ti TITU y no es un capricho te lo puedo asegurar.
Haber pasado unos días contigo fue increíble y además de ello, siento que cambiaron las cosas para los dos (hasta que leíste el virus!). Pese a todo lo que piensas ahora a raíz de mi explicación por el post “el virus” yo no puedo borrar de mi mente cada uno de esos momentos mágicos que pase contigo este fin de semana.
Haber pasado el último día del año contigo y haber despertado los dos primeros días del nuevo año contigo para mí fue el fin y el comienzo de la segunda parte de nuestra película (risas) es broma cariño, yo quiero más que una película contigo. Yo te quiero enserio y te quiero para mi solita porque soy egoísta y no quiero compartir, aunque tu muchas veces quieras ser compartido.
Ha pasado poco más de una hora desde que dejamos de hablar y te extraño pese a tus palabritas, te perdonare aunque no lo sepas, te amare aunque lo sepas y te hablare para poder descansar y mañana empezar otra vez mi rutina.
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