lunes, 28 de febrero de 2011

todopasaporalgo?

Cansada del cada vez más frecuente “todo pasa por algo” he decidido no aceptar más esta frase. Voy a dejar de justificar tantas cosas y analizar el porqué sucedió. Tomare una sprite y empezare a decir las cosas como son… (Tomando sprite)
Mi madre algo resentida y muy triste por una decisión que no se le comunico dice “todo pasa por algo”, no puedo entenderla. Sé que esta triste porque el muy canalla de mi abuelo no la llamo para decirle hija estoy con tus hermanos haciendo mi testamento, quiero comunicártelo. Sé que mi mamá no espera nada, lo sé porque la conozco, lo sé porque llevo con ella viviendo 19 años con 220 días y un poco más de 14 horas y certifico que es la mujer más humilde del mundo cuando corresponde serlo. Me apena verla así, sé que le duele que sus hermanos hayan peleado por ese legado que borro días maravillosos en familia. Ahora solo pienso en el gran legado que deja mi abuelo!
Odio cuando me digo “todo pasa por algo” cuando estoy algo nostálgica por aquellos tiempos en los que no peleaba con mi padre. Y la verdad es que aun no le perdono lo que hacía, no lo juzgo más porque pese a todo lo que nos decimos lo quiero.
Me pregunto cuantas veces le dije a alguien “todo pasa por algo” para mejorar la situación cuando en realidad solo quería que se calle de una vez, porque no soy buena escuchando ni dando consejos.*
Recuerdo bien a la primera persona que me dijo el tan famoso ya “todo pasa por algo”, fue una de mis mejores amigas (la mejor diría yo), OL. Yo andaba media asustada porque pensaba que me votarían del colegio por alguna travesurilla que con esfuerzo me costó hacer en tiempos de colegio y poco después me arrepentía por la noticia de mi matricula condicional que sería el anuncio de toda una secundaria con ella. Como siempre solía suceder con Ole hablábamos de futbolistas y fantaseábamos con ellos en los recreos, mí estimada Sra. De Delgado ese día no hablamos tanto de esos chicos por los que babeamos recreo tras recreo, y me dijiste que las cosas pasaban por algo y que siempre seriamos amigas (en caso que me boten). En verdad, en esa época tú lo dijiste de una manera tan especial que seriamente creo que esa frase estaba dicha en el momento adecuado. Tanto así que funciono, me explicaste los pros y los contras de cada cambio. Nunca lo olvidare, porque aun somos muy amigas, diría casi hermanas porque desde que nos hicimos amigas siempre he creído que eres conjunto a otras amigas más la hermana que tanto quise.
Ahora que siento que cada hecho que sucede a mi alrededor tiene más importancia me doy cuenta que las personas que me rodean tienen un fin al hacer las cosas y presiento que no es un fin de armonía, es un fin de conveniencia. Si en verdad les conviene algo lo hacen y si tienen que pasar por ti lo harán, supongo que no está mal, la naturaleza es así, somos tan igual a los animales que no razonan cuando se trata de supervivencia.

No hay comentarios: